martes, 29 de mayo de 2007

AyeR


Me perdí por un par de minutos, tal parece que crucé una puerta interdimensional que me llevó a correr por un par de minutos hasta que volví a tierra firme. A pesar de haber estado a las puertas de una desesperacion inminente, logré encontrar la salida y llegar a tiempo al Hoyts de huerfanitos. Sin embargo perdí mi sombrero. Mi gris y estiloso sombrero que me acompañó en estas frias tardes santiaguinas. Fué mi acompañante y confidente mientras recorría las laberinticas calles escasas de luz.

No sé si por casualidad o mi desesperanza fue que encontré $1000 en el suelo. Tal vez para que me comprara otro, o pra que corriera al primer negocio a comprarme un heladito, o un globo de helio para olvidarme por un rato de mi pérdida, así como se procede con un niño cuando está triste. Pero no sirvió de nada. Ni siquiera habían estrellas en el cielo esa noche para consolarme. No estaba mi Osa mayor, que en realidad no es la Osa mayor, sino la Cruz del Sur.

Sin embargo ayer fui feliz recorriendo calles místicas escondidas entre los muros grises que dan a un laberinto interminable de ansiedad. Ollas , sartenes y artículos de cocina adornaban esa calle, sin embargo la mística sin adornos de una bien caminada y jocosa tarde de domingo le dan el tinte perfecto junto a un tenue farolito que iluminaba mis pasos.

lunes, 28 de mayo de 2007

Mi nariz de PAyASo


Me pica la nariz cada vez que vengo al centro de esta Jungla, weno, en realidad, cada vez que me levanto en ella. Primero pensé que se trataba del inicio de un resfrío catatonico, pero a medida que los días pasan no se presentan los demases síntomas que me lleven a guardar reposo absoluto, así que he decidido culpar al señor Smog por tan desagradable sensacion. Creeme que de tanto sonarme la nariz ya la tengo como de payaso... es lo menos "sepsi" que existe.

Hoy es un día fuera de lo común, he llegado media hora antes a mi cita planeada a la rápida con Cristian. En primera instancia mi visita al cine iba a ser en solitario, pero como mi compañero se ofreció a acompañarme, será mas entretenido el viaje.


Acabo de comprar un nuevo compañero de soledades: Huxley y su "Mundo Feliz", el famosillo libro que hace tiempo quise leer. En mi bolsito está esperando a que disfrute cada una de sus letras.


Hoy no he desperta'o con el alma poética en mis dedos, sin embargo camino feliz por estas calles grises. Tal parece que mis emociones han hecho un trueque con mi calidad de escritora barata para que hoy camine sonriente. Esto me permitido hacer 3 cosas a la vez: caminar, sonreír y sonarme la nariz. Extraño no??

viernes, 18 de mayo de 2007

El sOL de La JuNglA


Me pesa la espalda, tengo mas ojeras que de costumbre y la flojera me acompaña la mayor parte del día, sin embargo y, a pesar de lo anterior me encuentro mejor que varios "ayeres".

Me levanto con la alegría de saber que seré espectadora de un nuevo amanecer, ese que aparece cuando las luces de la ciudad se apagan y el brillo que acompaña al Sol se torna indescriptible.
El frió de esta Jungla es parte activa también, pero no importa pq pronto pronto el sol vuelve a adueñarse de este trozo de tierra y todo vuelve a funcionar como ayer.



Hace tiempo que no escribo, sin embargo son tantas las sensaciones que a diario absorbo, que espero salgan pronto en forma de tinta ya que no quiero ahogarme en tanta emoción.


Quien iba a pensar que este sol santiaguino iba a ser capaz de devolver almas perdidas.

martes, 8 de mayo de 2007

Futil Oda al Arroz


Frió o caliente

recién preparado o del día anterior

seco y graneado o espeso y pegoteado

quemado

con un sabroso tomate o con mayo

con la famosa "caluga MAGGI" o con verduritas o champignones

o

simple y sanamente adobado

con sal, aceite y una pizca de comino...


El arroz es mi alimento preferido.....

Alas

Hoy me levanté con alas. hacia bastante ya que no las ocupaba así que tuve que desempolvar algunas de mis plumas ya que estaban vergonzosamente sucias y el olor a naftalina era fatal. Me "encaramé" al borde de la ventana, estiré con un goce tremendo mis alas violeta y me lancé al vacío.
Qué maravilla gris que es esta ciudad desde el aire. Fue un poco complejo orientarme al comienzo, pero luego de un par de vueltas logré llegar al Santa Lucia sin mayor problema. es allí donde comenzará, seguirá o culminará una tierna historia infantil. Por el momento no me queda mas que planchar y doblar con cuidadito mi par de alitas con la esperanza de volver a ocuparlas mas seguido.



A veces olvido que tengo alas.

¿No te pasa lo mismo?

domingo, 6 de mayo de 2007

Perdida estoy dentro de esta extraña Jungla Gris en donde sus habitantes son marionetas grises manejadas por estrellas también grises.

Hoy desperté en mi pieza gris, baje a la gris cocina y encendí el vetusto y grisáceo calefont "Mademsa". Subí al baño y tomé mi ducha mañanera. Mientras el agua caía sobre mi desnuda piel, me percaté que cada una de sus tibias gotas iba descascarando el rosado de mi boca, el castaño de mi pelo y el almendrado color de mi piel, imponiendo en su lugar un pálido color grisáceo.

Pude comprender entonces, que ya comenzaba a formar parte de esta extraña Jungla Gris.

viernes, 4 de mayo de 2007

SoMbRaS dE cOlOrEs

Cuando salgo a caminar me encuentro con la sombra de todos quienes cruzan por mis ojos. Son sombras de colores. Algunos brillan como la plata, otras son opacas. Las hay de colores sobrios y chillones.
Mi sombra no tiene un color definido. A veces es Violeta, otras de color Azul cielo y a ratos de un Gris que a mi parecer, es mas Negro que Gris.

Recuerdo que un día desperté sobresaltada y a medida que abría los ojos me dí cuenta que no tenia mi sombra. No sabía que hacer, la busqué entre mis sabanas y nada; pensé que tal vez se había enredado entre mis ropas que llevaba el día anterior, pero no.

Donde dejé mi sombra??? era la pregunta que daba weltas por mi cabeza y vomitaba mi boca. No niego que la desesperación me llevó a fumar mas cigarros de la cuenta y a dejar mis actividades habituales de lado con el fin de encontrar a mi compañera de colores. Ese día no salí a la calle por miedo. Me encerré en mi pieza con el fin de urdir algún plan para recuperar mi tesoro. Que manera de extrañar a mi sombra y valorarla como nunca. Sin su presencia colorida me sentía vacía, sola, desamparada. La noche se acercaba y con ella se alejaba la esperanza de encontrar a mi compañera de vida. Esa oscura y fría noche fue eterna. La media luna estampada en mi ventana parecía burlarse de mi soledad, al igual que las parpadeantes estrellas que se reían frente a mi. Fue entonces que cerré los ojos por un instante y al abrirlos advertí que el sol ya se hacia presente sobre la cordillera e imponente había espantado a los astros nocturnos. En ese momento alcé mi mano frente a él y comencé a buscar a mi alrededor algún rastro.... y ahí estaba maravillosamente estampada en mi pared, moviendose coquetamente al unisono con mis dedos pequeños y juguetones, mi Sombra Gris.

Jamás supe el porqué de la desaparición de mi pequeña, desde ese día que ya no cambia su color, desde ese día que las sombras a mi alrededor son del mismo color.

Grises.

Aunque la mía es mas Gris que la del resto. Pero es mi sombra y jamas le he vuelto a sacar los ojos de encima.

miércoles, 2 de mayo de 2007

martes, 1 de mayo de 2007

Santiago en 100 recuerdos

Santiago me trae recuerdos de esos que a veces uno quisiera olvidar o "hacerse el leso". Uno generalmente en situaciones en las que no sabes como actuar aplica esa técnica. Tendrá algún nombre científico? o será parte de nuestra cultura chilensis el origen de tal actitud vergonzosa? Lo cierto es que en cada estación y cada andén en donde están los afiches de los minicuentos de "Santiago en 100 palabras" siento que me encontraré con tus letras; antes, llenas de nostalgias, inseguridades y demases y hoy, no sé, y tal vez no quisiera saberlo, aunque a veces imagino antes de dormir que me hablas a la distancia y yo sin poder escucharte. Solo espero que te encuentres bien y tranquilo. Todos necesitamos tranquilidad para levantarnos en las mañanas y poder salir a combate.
Recuerdo el pasado y sus rincones grises, mas grises que esta ciudad, y nostalgio al darme cuenta de que aun llevo el polvo de esa época en mi espalda y que a veces cae a mis ojos y los hacen lagrimear. Pero eso es a veces, ya no es tan a menudo como en la época gris. Pensé que esta ciudad me mantendría ocupada las 24 horas del día, pero siempre hay unos segundos para recordar el sonido de las hojas bajo nuestros zapatos mientras caminabamos esa extraña tarde por el Parque Forestal comparando las singulares formas arbóreas con las características de cada ser humano.
Este año quisiera participar en tal magno concurso literario y, aunque aún no hay tema concreto, lo cierto es que a cada momento me encuentro con acciones que facilmente se pueden llevar al papel, solo basta con poner los pies fuera de casa.