
Me pesa la espalda, tengo mas ojeras que de costumbre y la flojera me acompaña la mayor parte del día, sin embargo y, a pesar de lo anterior me encuentro mejor que varios "ayeres".
Me levanto con la alegría de saber que seré espectadora de un nuevo amanecer, ese que aparece cuando las luces de la ciudad se apagan y el brillo que acompaña al Sol se torna indescriptible.
El frió de esta Jungla es parte activa también, pero no importa pq pronto pronto el sol vuelve a adueñarse de este trozo de tierra y todo vuelve a funcionar como ayer.
Hace tiempo que no escribo, sin embargo son tantas las sensaciones que a diario absorbo, que espero salgan pronto en forma de tinta ya que no quiero ahogarme en tanta emoción.
Quien iba a pensar que este sol santiaguino iba a ser capaz de devolver almas perdidas.

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